lunes, 21 de junio de 2010

UNA SOLA ORACIÓN

Una sola oración hago, pero no a Dios,
Que no sé dónde está, si me conoce.
A la memoria de la vida me encomiendo,
Unos dicen que fatal, otros creada.
Cuando el Destino no tiene, ni Dios tendría,
Otro poder que no les fuese dado.
Hago pues una oración, y que me la escuche
La sombra que seré, resto y resumen
De cuanto hombre hizo, fue y perdió.
En un gesto ya no mío, tan sòlo de abandono,
El brazo que hoy prende ha de caer.
Renazca entonces en la palma que se enfría
El recuerdo de las rosas y de los senos.
Otra herencia no queda que merezca
Que se repartan sus bienes en la eternidad.
El seno es cuanto basta, la rosa sobra
Por memoria de la vida terminada.


jOSÉ SARAMAGO

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